Diccionario RAE

Jugando con las palabras

Me gusta el español. En primer lugar porque es mi lengua materna pero también por una riqueza en cuanto a palabras y expresiones que no se encuentra en ningún otro idioma, al menos que yo sepa. Sin embargo, y más por desgracia que por fortuna, los extranjerismos llevan un tiempo acosándonos y la gente los ha aceptado hasta el punto que la propia RAE los ha terminado a menudo incluyendo en el diccionario. Este es un tema peliaguado que daría para hablar largo y tendido pero no es el que quiero expresar en este post, de modo que lo dejaremos de lado… por ahora.

La idea del mismo es más simple, a la par que educativa, dado que es posible que muchos no conozcan o se hayan parado a pensar sobre lo que voy a exponer a continuación, demostrando lo que dije antes. Vamos, pues, con algunos ejemplos de palabras que, aun con significados totalmente distintos, son muy parecidas entre sí. Mirad lo que da de sí el cambiar una sola letra, vocal o consonante…

Ejemplos con vocal: paso (acción de pasar), peso (tipo de medida), piso (tipo de vivienda), poso (resto en el fondo de un recipiente), puso (tercera persona del singular del pasado del verbo poner).

Ejemplos con consonante: fusta (vara o rama delgada), justa (de justicia o, en la antigüedad, combate entre dos oponentes), gusta (del verbo gustar, que produce satisfacción y bienestar).

Por supuesto, doy por hecho que habrá más aunque, así a bote pronto, sean estos los que me vienen a la mente. Pero vamos a ponerlo un poco más difícil. ¿Sabéis lo que son los anagramas? ¿No? Pues se trata de formar diferentes palabras o expresiones haciendo uso de las mismas letras, simplemente cambiando su orden. Los siguientes son buenos ejemplos de esto:

Alegría (felicidad), alergia (reacción del sistema inmune), galería (pasillo, corredor).

Jamón (alimento), monja (mujer religiosa).

Coche (tipo de vehículo), checo (de la República Checa).

Vamos a rizar el rizo: palabras que contengan la misma vocal varias veces. Ya no es tan fácil encontrarlas pero, como sucede con las meigas, haberlas haylas…

Con la a: anagrama (palabras con las mismas letras en distinto orden).

Con la e: berebere (etnia del norte de África).

Con la i: chirimiri (llovizna).

Con la o: ostrogodo (antiguo pueblo germánico).

Con la u: tururú (expresión coloquial).

Esto no ha sido más que una pequeña muestra de lo que el idioma español puede ofrecer. Hasta aquí llega este post que espero os haya gustado o, como mínimo, entretenido. No obstante, para cerrar os propongo un sencillo reto: ¿podéis decirme una palabra que contenga las cinco vocales sin que se repita ninguna? Venga, que vuela…

2 comentarios en «Jugando con las palabras»

  1. Hola Emilio, muy original tu artículo y sí, estoy contigo, el español es muy rico, no conozco bien otras lenguas, pero supongo que también tendrán cosas así como los anagramas. Te has dejado las tildes, lo diferente que puede resultar una palabra según lleve tilde o no, o según la lleve en un lugar o en otro, por ejemplo: término, termino y terminó…
    Un abrazo. 🙂

    1. ¿Ves? Una cosa en la que no pensé al redactarlo y sí, también eso da para mucho juego. Si es que el español es mucho español… 😀

      Coincido, de lo dicho y más tiene que haber en otras lenguas pero me da a mí que no en tanta variedad y posibilidades. Gracias por pasarte y comentar, Merche. Me alegra que te haya gustado el post.

      Saludos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *