SEO o NO SEO, esa es la cuestión

Parafraseando la famosa cita de Hamlet, en este post daré mi visión sobre un tema que me da que no va a gustar a muchos, en especial a los expertos y “gurús” capaces de coger el sitio web más lamentable que pueda imaginarse y posicionarlo en primer lugar en todos los buscadores. O eso es lo que a menudo parecen dar a entender quienes promulgan las bondades del SEO, acrónimo de Search Engine Optimization (en español, Optimización para Motores de Búsqueda), un conjunto de técnicas y herramientas que ayudan a aparecer en lo más alto de la tabla de resultados de una búsqueda de contenido que tenga alguna relación con nuestra web.

Yo he sido, durante mucho tiempo, uno más de cuantos buscan y desean sacar partido de todo eso pero he acabado dándome cuenta de que, al menos a mi nivel, es un esfuerzo inútil. En otras palabras, que por mucho que siga las directrices marcadas, el SEO no hace su trabajo (o milagro más bien) y por eso, entre otras cosas, es que Retroactual sigue igual de perdido en el limbo de la red que el día que empezó en términos de posicionamiento. Al menos eso es lo que pienso en base a cómo me ha ido por ahora en número y diversificación de visitas.

Cosa nada extraña y perfectamente entendible dada la enorme cantidad de medios que se dedican de manera profesional a la divulgación de noticias, reportajes y otros tipos de artículos relacionados con los videojuegos que, por razones más que obvias, estarán siempre por encima de cualquier blog personal como el mío. Fijarse por tanto esta meta es, pese a mi hasta ahora buena disposición a ello, no solo una pérdida de tiempo, también de libertad creativa.

Porque la apariencia puede ser distinta (y menos mal que no han metido mano en eso… aún) pero todos sabemos que los buscadores de información trabajan haciendo uso de algoritmos con reglas definidas previamente. Y es el cumplimiento de estas reglas lo que se persigue. En definitiva, el contenido tiene que ser como el buscador quiera que sea o lo ignorará (o le restará importancia, que para el caso es lo mismo), lo que da como resultado un montón de contenido genérico que no aporta nada especial. Y no lo digo yo, lo hacen quienes se han molestado en verificarlo como bien demuestra un reciente estudio del que, si no habéis leído nada al respecto, podréis encontrar información aquí.

En dicho estudio queda claro que el SEO no es el único factor responsable de dicha situación pero que ha contribuido bastante, de eso estoy seguro. Pero si esto ya de por sí es grave, más me lo parece la antes mencionada falta de libertad que el autor experimenta por culpa de este sistema. Sirva como muestra la enorme cantidad de parámetros que maneja Yoast SEO, uno de los plugins para WordPress más conocidos y relevantes en este ámbito, los cuales hay que cumplir para que el programa nos diga que lo estamos haciendo bien (según lo previamente dictado, os recuerdo).

Esta vez salió bien, aun sin proponérmelo, pero no siempre será así

¿Significa eso que todo lo que no pase por este filtro no es bueno aunque se trate de información verdaderamente relevante para quien la buscaba? Desde luego, no lo será para todo aquello que se ciña al SEO, que censurará dicho contenido impidiendo así que tenga el recorrido que merece. Esto debería ser suficiente para reflexionar sobre cuantos sitios web que tal vez ofrezcan algo que valga la pena conocer estaremos dejando de ver debido a la ya normalizada imposición de estas reglas.

En vista de su utilidad para con mi blog, a lo que hay que añadir el susodicho estudio y la posterior reflexión a la que todo ello me ha conducido, tengo claro que el SEO va a dejar de ser una preferencia en la creación de artículos a partir de ahora. Se acabaron, pues, los obligados subtítulos entre párrafos, las frases cortas (que casi nunca aplico), la voz activa, la búsqueda de palabras o frases clave adecuadas, etc. Los futuros posts saldrán como tengan que salir, eso sí, siempre respetando en lo posible la única regla que de verdad merece seguirse a rajatabla: el buen uso a nivel ortográfico y gramatical del lenguaje, aspecto en el que no me parece que el SEO haga tanto hincapié.

No creo que prescindir casi por completo en mi caso del plugin de Yoast (digo “casi” porque todavía me sirve para otras cosas) haga que la visibilidad de Retroactual cambie, ya que a peor es difícil que vaya. Lo más probable es que todo continúe igual y que sean las plataformas de difusión que utilizo actualmente más el boca a boca de la gente que me lea lo que permita que ciertos artículos gocen de algo de recorrido. Así, una vez floten libremente en el océano de Internet, puede que las corrientes los acaben llevando a lugares insospechados.

NOTA: aunque no tiene nada que ver con el SEO, no sé si habréis visto que ya no presento el texto justificado en los posts. Tras discernir sus pros y contras, he creído conveniente eliminarlo, y puede que no sea el único cambio que haga…

3 comentarios en «SEO o NO SEO, esa es la cuestión»

  1. Hola, Emilio, ¡pues vaya! Después de leer tu artículo y el artículo que pones he llegado a la conclusión de que eso del SEO es una tomadura de pelo… Y justamente este mes contraté una empresa que me está haciendo una página web-tienda y pagué 200 € más por el SEO de las narices… Y ahora resulta que no va a servir para nada, ¡pues vaya! Si ya me lo “olía” yo la verdad, porque Internet es como todo, pero… En fin, ya veremos qué hago, por lo pronto la página web todavía no la tengo, entonces no puedo comparar…
    Gracias por tu artículo.
    Un abrazo. 🙂

    1. Es normal que hayas llegado a esa conclusión, que es la misma que la mía, aunque estoy convencido de que quienes se manejan en ese mundillo te dirían todo lo contrario (algo obvio teniendo en cuenta que viven de ello).

      De todas formas, dado que ya has contratado el proyecto, lo suyo sería quizá darle un tiempo para ver si realmente la cosa marcha, puesto que no es lo mismo una tienda que un blog en términos de la posible atención e interés que pueda despertar en la gente. En tu caso es un tema más serio y así imagino que se lo tomarán quienes te visiten.

      No obstante, si ves que ello coarta tu libertad, que te lleva por un camino que no deseas, no dudes en darle puerta porque no merece la pena mantener algo con lo que no se está satisfecho. Al menos es lo que pienso al respecto (y así me va).

      Gracias como siempre Merche por pasarte por el blog y expresar tu opinión sobre este tema. Saludos.

  2. Hola. El SEO es un asunto extraño. En mi caso ha funcionado proporcionalmente bien con el sentido de que de 0 visitas he conseguido 2 visitas diarias jajaja. Pero bloguers y Taringa son mejores fuentes de visitas para mi blog, que también es personal. Aún así, ver los resultados del SEO puede ser entretenido por el tipo de gente que llega y de donde llega y buscando que llega. Por ejemplo, es más normal que lleguen por un contenido conocido que por mi contenido. Hice un experimento. Publique un post con un relato de Ray Bradbury. Solo uno,para recomendarlo porque me gusta y es el post que más visitas tiene desde entonces y lo demás, pateado. Eso significa que el SEO funciona, pero no para mi conveniencia.

    Un problema grande que hay en internet es lo que se conoce como los jardines amurallados. Google y todos los buscadores se encuentran con el problema de que la mayoría de los contenidos importantes se quedan encerrados en perfiles y paginas de redes sociales a los que las arañas no pueden acceder,por lo que ante la reducción de resultados, es fácil aprovecharse del algoritmo mediante el SEO y colar paginas irrelevantes que farmean visitas y seguidores y pronto son puestas a la venta para monetizar. Los blogs personales quedan muy mal parados en esta guerra.

    Buen artículo, lo tenía reservado para leer hace rato pero recién encuentro tiempo.

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